
Una nueva creación, una nueva alianza (cfr Jer 31,31-34).
Otro aspecto fundamental que está presente desde antiguo en la Sagrada Escritura es que no sólo el Mesías, sino la comunidad entera de los últimos tiempos, recibirán una rica efusión del Espíritu, mediante la cual se realizará una nueva alianza, escrita en los corazones (cf. Jer 31, 31-34): unos corazones nuevos (Ez 36, 26.27), purificados (Sal 51, 12). Será una nueva creación moral y física, espiritual y material, capaz de penetrar y abarcar a todo el hombre en su plena identidad interior y exterior.
Será el profeta Joel quien va a mostrar abiertamente la participación de todo el pueblo en este don escatológico del espíritu (escatológico se refiere a la “plenitud de los tiempos” a “los últimos días”, a los “días finales”). En [Joel 3, 1-5] vemos anunciada esta promesa que Pedro verá cumplida el día de Pentecostés.
Lectura: Hechos 2, 1-21
Reflexión
El Espíritu Santo siempre se ha manifestado en su pueblo a través de la historia. Descubrir como se ha manifestado en el Antiguo Testamento nos edifica y nos compromete a buscarlo hoy, en el día a día. Él ha movido y guiado al pueblo de Dios y, hoy, también, si abrimos nuestra mente y corazón descubriremos los caminos que nos muestra Dios a través de su Espíritu.
El mundo está poblado de testimonios que nos cuestionan diariamente y, cada día se hace más evidente la necesidad de “anunciar el Evangelio hasta los confines de la tierra”, y ese anuncio es posible siempre y cuando tengamos en nuestras vidas un espacio para que se manifieste el Espíritu Santo.
El Espíritu Santo se manifiesta en el pueblo, en la comunidad.
Cuando hay fraternidad, solidaridad, justicia, amor entre todos ahí se manifiesta el Espíritu Santo.
Compartamos:
En nuestra familia, ¿cómo se manifiesta el Espíritu Santo?
¿De qué manera podemos hacer, de nuestro curso, una comunidad en la que habite el Espíritu Santo?
Celebración
(Se pide a cada grupo que haga una oración que recoja lo vivido en esta reunión.)
GUIA: Vamos a unirnos en nuestra fe cristiana y celebrar la alegría de estar juntos.
Elevemos nuestra acción de gracias por sentir la presencia del Espíritu Santo en nuestras vidas. Por sentir la acción del Espíritu en la comunidad. A cada oración respondemos:
“Gracias Dios, por enviarnos tu Espíritu Santo”.
Oremos:
GUIA: Nuestra oración comunitaria y personal, Padre de todos, es hoy de bendición, acción de gracias, alabanza y gozo por los signos de la presencia de tu Espíritu en el mundo.
Perdona, Señor, nuestra ineficacia de cristianos cobardes, y danos la fuerza de tu Espíritu para anunciar hoy a Cristo como esperanza de la humanidad y verdad que vence la mentira, como paz y libertad que fundamenta la dignidad humana, como vida que supera la muerte, el desamor y la opresión, como amor y fraternidad que derrotan al odio y la violencia, como única liberación, capaz de crear personas libres que aman.
¡Ven, Espíritu divino! Llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego perenne de tu amor. Amen
(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 103)
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